¿HEMOS CAMBIADO LO QUE HACEMOS CON NUESTROS DATOS POR LA PANDEMIA?

Es evidente que la pandemia ha venido a poner todo patas arriba. Desde la pérdida de vidas -¿quién no conoce a algún fallecido cercano por covid?, hasta el cambio en nuestros hábitos de vida, usando mascarilla, alejándonos de los nuestros, encerrados en casa. Todo ello en un país en el que tanto nos gusta la calle, celebrar con familia y amigos, abrazarnos, tocarnos.

Y precisamente por ese cambio, donde estamos mucho más tiempo en casa, teletrabajando, estudiando con clases virtuales, o en las redes sociales, comprando online…. ¿qué pasa con nuestros datos personales? ¿Somos conscientes de que datos damos, y para qué los utilizan?

Lo cierto es que se ha multiplicado el uso de las tecnologías tanto en casa como en el trabajo. Empresas que no estaban digitalizadas se han visto obligadas a hacerlo de forma precipitada debido a la pandemia, posiblemente sin una planificación y sin un verdadero análisis de los riesgos a los que se exponen al hacerlo, pero era la única manera de mantener sus puertas abiertas y seguir funcionando.

Como ciudadanos de a pie, debe preocuparnos los datos que damos y para qué los utilizan. En la mayoría de los casos he ido observando que se han recopilados datos sin control, sin que nos leamos para qué los van a utilizar o si van a recabar muchos más datos de los que nos dicen. Cuantas veces nos piden el nombre y la dirección de correo electrónico, y aceptamos la casilla de política de privacidad, sin leer qué datos van a recabar, como geolocalización, páginas que visitamos, texto que tecleamos, etc, todo con la excusa de poder ofrecernos información personalizada, anuncios de productos en los que hemos mostrado interés o mucho más si nos crean un perfil de comprador o usuario. Es decir, sin darnos cuenta, hemos dado muchísimo más de lo que obtenemos al registrarnos en esos lugares. Un gran experto en privacidad, hablaba de los grandes vampiros de datos, y lo cierto es que los vampiros se reproducen con rapidez y perfeccionan su técnica cada día, por lo que debemos estar atentos.

Menos mal que cada día hay más información acerca de la privacidad, en el día europeo de la protección de datos, se produjo un aumento de noticias relacionadas con la privacidad en todos los medios,  y aunque todavía está en pañales en la mayoría de los ciudadanos, las empresas se han puesto las pilas y han tomado consciencia de la importancia de apostar por la privacidad de los datos de sus clientes, de sus trabajadores, protegiéndolos al mismo tiempo que han tomado consciencia de la seguridad de la información de la empresa ( que supone el mayor activo de la misma).

El hecho de tener que trabajar desde casa, conectado a una VPN o no, asistiendo a clases virtuales o haciendo exámenes desde el ordenador, con conexiones inalmabricas mucho menos seguras, nos ha llevado a tener que implementar muchas medidas de seguridad para contrarrestar los riesgos de pérdida o robo de datos. SE han actualizado los antivirus, los firewalls, las VPN, el cifrado de los datos. Como muestra un botón, lo ocurrido con Whatsapp tras la publicación de la actualización de su política de privacidad, que ha supuesto que se dispare el uso de plataformas de comunicación más respetuosas con la privacidad como Signal, aumentando más de un  300% su descarga y uso.

No es cuestión de dar datos o números fríos de estadísticas, sino de la percepción que tenemos cuando nos piden datos en páginas web, apps, o cualquier tienda online. Ahora damos los datos justos y eso si es necesario, hemos mejorado la privacidad de nuestras redes sociales, de los navegadores, de los dispositivos. Sin embargo, esta sensación no la recibo de la misma forma de los más jóvenes, que, para más detalle, son nativos digitales, que usan dispositivos de forma constante y asidua, que comparten todo tipo de contenidos personales sin preocuparse para nada de su privacidad, bueno hasta que se hace un uso indebido de los mismos que es cuando se escandalizan y piden leyes y acciones para resarcirles.

Perdonad este rollo, porque donde quería llegar es que falta, falta y falta!!!!!! muchísima formación en privacidad, para que tengamos más control sobre nuestros datos personales y lo que hacen con ellos. Debería incorporarse al sistema educativo como otra materia, para que desde pequeños tomemos constancia de que se debemos de proteger nuestros datos, y que debemos cuidar cómo usar las nuevas tecnologías. Eso con las que conocemos ahora, pero que cada dos por tres nace una nueva tecnología que supone un nuevo riesgo para nuestros datos y que nos hace estar alerta para poder establecer las medidas de protección y seguridad necesarias, para que los datos se usen de forma segura y vivamos mas tranquilos.

Rafael L. Bravo Lupiáñez
Abogado DPD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *